Archivado en: Nakashima
He estado unos días ausente del blog. Los más allegados sabréis que lo he pasado bastante mal esta última semana. Akira, aquel perro que dormía en mi escritorio mientras yo estudiaba nos dejó hace exactamente tres días. Esta vez me ha afectado muchísimo y no tengo palabras para hablaros de como lo he pasado...
También se acabaron los exámenes y ya tengo todas las notas. Todo aprobado y continúo con la racha que establecí el semestre pasado.
Hay novedades en el frente de Suiza. Me han comunicado que todo y que hice mi petición de residencia en abril, ya no quedaban plazas así que tengo que buscarme la vida. No me preocupa mucho, la verdad. Siempre ha existido y existirán las tiendas de campaña con lavabo : )
El 31 de julio marcharé con Sandra y mis mejores amigos a Granada, donde pasaremos unos días en la casa de Antonio...tiene pinta de que será memorable!
He empezado a leer otro libro, La penúltima verdad de Philip K. Dick que es uno de mis escritores favoritos. Ya he llegado a la mitad y conserva toda la addicción habitual que sólo sabe incorporar Dick a sus libros. Altamente recomendado. También acabé hace algún tiempo aunque no lo había comentado, Al sur de la frontera, al oeste del sol del maestro Murakami. Aunque no comparto la opinión general sobre que es el libro más triste del autor, sí confieso que ha sido muy agradable reencontrarme con una lectura tan sobrecogedora. Como dirían en eBay, A++++ Great customer :P
Si repasara las líneas que acabo de escribir me daría cuenta que no hay orden ni patrón alguno en todo lo que os he explicado. Supongo que necesitaba hablar de cualquier cosa sin ordenar las ideas, sólo escupiéndolas. Hace algunas noches, Fátima me comentaba que la habían contratado en el departamento de I+D de Seat y asistía a todas las reuniones porque incorporaba aire fresco a las ideas de empleados harto trabajados y experimentados. En cierto modo, todo este post lo podriáis interpretar como una sesión de brain storming personal.
Tomaremos la vida con filosofía y reflexionaremos en los malos momentos y disfrutaremos al máximo los pocos buenos momentos que queden por venir.
Cuídenseme mucho queridos lectores. Un abrazo.