Archivado en: Nakashima
19:40 ... Otra vez la soledad acucia un poco más. Subo los escalones que me separan del piso superior y me asomo al precipicio. Me vuelven loco estos atardeceres de verano. El calor empieza a remetir, el agua se condensa y se forman grandes nubes alrededor de las montañas...Y yo sigo aquí, sólo, sin nadie a quién explicarle lo mucho que me gustan los atardeceres. Atardecer, sinónimo de ocaso, de que todo termina, de que todo tiene su fin y un fin. No creo en Dios, pero éste atardecer debe ser obra de algo superior a la comprensión humana.
Tengo el corazón roto de tanta belleza y de dolor por su ausencia...

quiero estar sólo...

quiero estar sólo...

...no quiero morir sólo...